LAS CLAVES DE LA CONSTRUCCIÓN

Por Rafael Campos

En esta ocasión iré al origen del feng shui y sus beneficios: a la construcción de una vivienda. Si vas a construir un nuevo hogar estás en una posición privilegiada porque un buen feng shui depende de las formas físicas de la vivienda y del ambiente externo que la rodea. Para entrar en materia enumeraré algunas reglas básicas para que tu casa tenga una estructura bien orientada y propicia para recibir las mejores vibraciones.
Al construir se destina un monto significativo para cubrir los honorarios de un profesional que diseña el proyecto arquitectónico, ese proyecto será el responsable de por lo menos el setenta por ciento de un buen o mal feng shui. Una vivienda con mal feng shui te traerá problemas serios apenas te mudes a ella y, en muchos casos, estos se observan desde el proceso de construcción.
Ubicación: elige un buen terreno rodeado de formas tranquilas, con frente despejado, que recolecte buena calidad de chi y que no esté siendo atacado por flechas venenosas como torres eléctricas, objetos cortantes, calles en T, basureros cercanos, etcétera.
Orientación de la fachada: define el patrón energético y marca la pauta de cuáles son las mejores zonas para la ubicación acertada de los conductores del chi como puertas, ventanas, pasillos, entre otros.
Diseño: aún cuando las formas geométricas complicadas son muy llamativas y elegantes, los diseños arquitectónicos muy irregulares tienden a generar alteraciones negativas en la circulación de la energía de las viviendas. Prefiere las formas simples, cuadradas o rectangulares, muy compactas, que te garanticen una buena distribución energética.
Fachada: pide a tu arquitecto que esta sea inconfundible, que esté bien definida. Debe ser la zona más yang de la vivienda y con eso evitas que caiga en frentes competitivos. Cuando las construcciones tienen muchos lados yang el patrón energético es errático. El asiento debe ser sólido y estable para que retenga buena energía; nunca debe competir con el frente en entrada de energías. Esta debe entrar por el frente con fuerza y salir por el fondo suavemente, después de haber efectuado un suave recorrido por la casa. Esto garantiza la estabilidad y bienestar emocional de los ocupantes.
Centro de la edificación: es su corazón, el tai chi, el equilibrio. No debe ser perturbado, necesita estar despejado. Evite que le coloquen baños o habitaciones en el centro.
Entrada: debe ser amplia para recolectar, retener y transformar el chi, y que se distribuya suavemente hacia el resto de la casa.
Si estás familiarizado con las escuelas de feng shui clásico, determina el patrón energético y entrégalo a tu arquitecto con recomendaciones para ubicar la puerta principal, cocina y habitaciones en las mejores zonas. Si no estás familiarizado con ellas, pide la asesoría de un profesional; la inversión no es alta comparada con el valor que le puede aportar a tu vivienda.

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