SUSANA ZABALETA

Este mes les presentamos a una espectacular actriz y cantante: Susana Zabaleta; intrépida, fascinante y dueña de una voz envidiable que ya es un ícono de versatilidad, calidad y seducción.

A lo largo de treinta años de carrera artística, Susana nos ha demostrado que existe una manera de permanecer vigente y en ascenso si se tiene la capacidad de reinventarse.
Sus conciertos, siempre cargados de intimidad, son tan importantes como sus grandes duetos con amigos de carrera como Gloria Aura, Luja Duhart, Pisano y Armando Manzanero, con quien ha conformado una de las parejas más entrañables y recordadas en la música romántica.
Susana Zabaleta nació en Monclova, Coahuila, y su trayectoria incluye clases de ópera en Florencia, Italia, su incursión en el teatro musical y su paso exitoso por el cine al ser galardonada con el Ariel a Mejor Actriz. Su trabajo en la televisión es avalado por más de una decena de telenovelas, programas unitarios y su propio late night show: SuSana Adicción.
Estamos frente a una artista que ha conseguido lo que muy pocos: desenvolverse de manera exitosa dentro de la música culta y triunfar categóricamente en el mundo del entretenimiento comercial ampliamente mediático.
Por eso, lo mismo ha participado en obras como La Traviata que en puestas en escena como el Violinista en el tejado o Don Quijote de la Mancha y en musicales como Cats y Los locos Adams; esto sin hablar de sus participaciones memorables en la pantalla grande como en Sexo, pudor y lágrimas. Todo lo anterior sumado a su habitual participación en festivales internacionales.
Esta es Susana, la sorprendente, la vital, la impredecible, la incontenible y la provocadora Susana…

XÑ: ¿Cuál es tu fórmula para jugarle tan malas pasadas a lo convencional, para ser consciente, congruente y al mismo tiempo irreverente?
SZ: La pura realidad. Yo creo que el informarme. Considero que muchos de los artistas viven en una burbuja de amor de sus fans, pero a mí me gusta estar comunicada por las cosas que le pasan a la gente del pueblo, me gusta ver cómo se va desenvolviendo o cómo se va atorando cada estado de nuestro país. Me encanta saber la historia, de dónde vengo y a dónde voy.

XÑ: ¿Cómo defines tu relación con la vida?
SZ: Complicada como la de todas las mujeres. Yo creo que las mujeres tenemos una vida complicada por nosotras mismas, además de que a veces nos las hacen complicada. Pero las mujeres somos en sí una complicación entera gracias a las hormonas y las hormonas nos invaden y nos manejan y nos transtornan y transtornan a la gente que vive con nosotros… y eso es fascinante. A mí me encanta mi género pecisamente por eso: porque podemos pasar de ser muy felices a ser las más infelices del mundo. Entonces es fascinante vivir con alguien así o ser alguien así.

XÑ: ¿Dónde termina la cantante y dónde comienza la actriz?
SZ: Yo creo que esas dos van juntas. Las que no van juntas es la mamá y la mujer; esas tienen otra vida, otra función en la vida. En el momento en que piso mi casa no le doy permiso a nadie que se meta en mi vida. Es una vida absolutamente común, como la de todas las mujeres: es una mamá que consiente a sus hijos, que hace la comida, que va al súper, que elije sus propios jitomates, que decide qué es lo que va a comer… y no le doy permiso a nadie que me diga ni cómo hacerlo ni a qué hora hacerlo. No permito que nadie se meta en mi vida personal. Eso sí es diferente…

XÑ: ¿Qué lugar ocupa la pasión en lo que haces?
SZ: Creo que es primordial. No me imagino viviendo de otra forma que no sea con pasión. Absolutamente todo en mi vida, hasta ser mamá, tiene que ver con la pasión. Mi hija siempre me dice que yo me tomo todo personal y le digo: “cómo no tomárselo personal mi amor si todo es personal, absolutamente todo”. No es como la canción de Armando Manzanero de “entre tú y yo no hay nada personal”; no, entre la gente que conozco y que quiero todo es personal, todo.

XÑ: Sabemos que dentro de todos tus quehaceres artísticos sumas causas sociales, platícanos de esto.
SZ: Para mí es primordial voltear y ver a la gente y saber qué es lo que necesita y en qué lo puedo ayudar. Muchísimas veces, la mayoría, no puedo ayudarlos porque no está al alcance, no soy tan poderosa, ojalá lo fuera, pero la mayoría de las ocasiones intento ayudar a la gente que se me acerca, sobre todo si son músicos y si tienen que ver con la vida que yo hago. Todas estas personas que han estado cantando conmigo tienen un poco que ver con esa ayuda que a lo mejor nadie me brindó en aquel momento en que yo lo necesitaba. Entonces lo recuerdo, lo recuerdo tan bien que a veces hasta sentiniento me da; pero como me dolió tanto, ahora me fascina ayudar, me fascina el otro lado de la moneda.

XÑ: ¿Qué papel te gusta vivir en la telenovela de tu vida?
SZ: El que tengo. El de mujer pensante primero, mujer sensible, autosuficiente. Me da mucha trsiteza de repente escuchar a las mujeres decir: “es que mi marido es una maravilla porque me deja trabajar”. Entonces digo yo: “tu marido no es una maravilla si le tienes que pedir permiso de trabajar”. Volteo y me digo a mí misma: “¡qué bien estás Zabaleta, qué bien estás!”.

XÑ: ¿Cómo te relacionas intergeneracionalmente para ser portavoz de los grandes maestros y al mismo tiempo impulsar a los nuevos talentos?
SZ: La gente piensa que hay un bache generacional entre cada década y yo siento que los gustos siempre serán los mismos, si no Bach sería una mierda, Mozart ya estaría enterrado y la zarzuela no se oiría. Por eso sí creo en las vidas pasadas, sí creo que todos en la vida tenemos algo que recordar y entonces a veces nos lleva a esto que es escuchar las cosas que a otros les gustan y ahí es donde coincidimos las generaciones nuevas y yo. De repente en mis públicos hay gente de dieciocho años y de repente hay gente de ochenta años. Eso es lo que hace maravilloso este mundo: encontrar gente que le cautivas, no importa la edad que tengan.

XÑ: Cuéntanos de tus planes para este 2017.
SZ: Este año es primordial para mí porque tengo un disco que voy a empezar a grabar este mes. Ya está hecho, lo único que le hace falta es la voz. Es un disco para mí muy importante porque muchas de las canciones son inéditas y hace mucho que no saco un disco así. Entonces para mí es muy importante porque, además, lo hace un gran amigo y yo creo que a la gente que le gusta esta música que yo hago les va a volver locos.

XÑ: Dinos tus redes sociales para que nuestros lectores estén al tanto de tu carrera.
SZ: En Twitter es @susanazabaleta y en Facebook como Susana Zabaleta.

Preguntas Xalapeñísimas

XÑ: En este momento, ¿hay más sexo, más pudor o más lágrimas en tu vida?
SZ: Yo creo que hay más sexo en este momento porque ando con un hombre más joven que yo y él tiene otra dinámica en la vida. Pudor me lo ha quitado él. Y las lágrimas las dejamos descansar un ratito porque fueron cuatro años enteros de llorar.

XÑ: ¿A quién le dices Mi destino eres tú?
SZ: A mis hijos, totalmente.

XÑ: ¿Qué cosas te hacen sentir Fuego en la sangre?
SZ: Los hombres. Yo creo que amo al género, me encantan, me divierten, son chistosos, malhumorados, celosos, incongruentes, se dejan manejar y eso me encanta.

XÑ: A estas alturas de tu carrera, ¿sigues Cantando por un sueño?
SZ: Sí, a veces por un sueño que no es mío, pero sí, sigo cantando por un sueño.

XÑ: ¿Cómo te conservas con cultura y en línea?
SZ: Yo creo que la cultura es la base de la felicidad, para mí. No se puede vivir como si las cosas no existieran, como si no pasaran. Sí puedes vivir en una burbuja, pero es realmente triste escuchar a tanto estúpido hablando de solamente ser feliz, no se puede nada más ser feliz; si no conoces la infelicidad y el sufrimiento jamás encontrarás la verdadera felicidad.

XÑ: ¿Cuál es la crónica de tu desayuno perfecto?
SZ: Yo creo que hacer lo que se me venga en gana y luego ceder completamente, hacer lo que se me venga en gana y luego ceder completamente y así nos la llevamos…

XÑ: Aparte de la Susana que conocemos, ¿qué otra mujer vive Bajo la misma piel?
SZ: Una guerrera, una arquitecta, una diseñadora de interiores, una cantante, una cocinera, una mandilona, una buena amente y ya… con eso tengo…

Fotos:
César Contreras

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