DALILAH POLANCO

Entramos en la segunda mitad de este 2016 y lo hacemos pisando fuerte con una de las actrices y conductoras más polifacéticas y carismáticas del medio, Dalilah Polanco, quien nos da una entrevista llena de anécdotas respecto a su destacada participación en las telenovelas, la conducción, el teatro y hasta el cabaret.

Dalilah debutó como actriz en teatro en 1991 en La Jaula de las Locas con el personaje de “Amanda”, hija del diputado “Din Don”. En 1995 apareció como una quinceañera en la telenovela La paloma y en la serie Mujer, casos de la vida real. En 1998 participó en El privilegio de amar y en el 2000 en Mi destino eres tú. En el 2003, “Martina” en La familia P. Luche le dio uno de sus mejores éxitos.
Entre los últimos trabajos de Dalilah Polanco en televisión figuran las series Los exitosos Pérez, Querida enemiga, Palabra de mujer, XHDRBZ, La rosa de Guadalupe y Por ella soy Eva. Esto además de conducir el programa de revista De buenas y formar parte del elenco de los musicales Mame y Mentiras.

XÑ: Dalilah, platícanos del momento en que decidiste incursionar en el medio del espectáculo.
DP: Lo primero que llegó a mi vida, y fue por accidente, fue La Jaula de las Locas. Digo que fue por accidente porque estaba saliendo de la escuela, iba a empezar a hacer cine y el maestro Javier Díaz Dueñas me invitó a la gira de la obra. Entré a este género sin saber que yo iba a hacer comedia musical muchos años después.

XÑ: Conocemos pocos artistas que puedan dedicarse con éxito a la comedia, el drama y la conducción, en tu caso, ¿qué fue primero y qué después?
DP: Lo primero fue la comedia. Yo creía que era una actriz dramática y yo quería hacer drama. ¡Quería ser “Medea” y “Electra”! Pero no sé por qué la vida me fue empujando a la comedia. Después llegaron los dramas donde me azotaba, era triste, golpeaba a mi mamá… esas cosas que nos pasan. Luego llegó la locución gracias a una oportunidad que me dio Yordi Rosado en Despierta, en Exa FM. Estuve tres años y medios con él, Viviana Martínez, Fabiola Campomanes, Mauricio Castillo y muchos más. La conducción vino con De buenas, donde puedo decir que en un principio era una de las cabezas principales al lado del “Apio” Quijano y Lissete; a los seis meses se integró Martha Guzmán. Esta es una de las experiencias más maravillosas que he tenido en la vida.

XÑ: ¿Cómo se dio tu cercanía con las plataformas del teatro y el cabaret?
DP: ¡Teatro! El teatro es lo mío, es a lo que me dedico. Si alguien me pregunta, yo digo que soy actriz y teatrera. Llegó porque yo lo busqué, porque así me sucedió y creo que fue ¡lo mejor que me pudo haber pasado! Como el teatro no hay nada; lo tengo que decir con todo el respeto que me merecen otras cosas que he hecho (y con todo el amor porque me encantan). ¡Cabareeeeeeeeet! Un día me invitaron a hacerlo porque Juan Ríos, un director al que adoro, tuvo un problema con una actriz que se fue a vivir fuera de México. Me dijo que si me animaba y yo le dije que de ninguna manera porque el cabaret me parece de mucho respeto. De repente, de la nada, le pregunté cuántas fechas eran, me dijo que eran cuatro y dije órale, te voy a “hacer el paro” porque soy buena amiga. Lo primero que sentí fue miedo, un terror horrible, después me agarró por los huesos (porque no quiero decir por dónde en realidad me agarró, ja, ja, ja…). Fue una gran experiencia. El cabaret es increíble: el hecho de que la gente se porte igual que tú, te conteste, todo lo que vives; esa decadencia maravillosa, esa vida nocturna, esa desinhibición, esa manera descarada de decir las cosas… Me parece ¡maravilloso! El teatro y el cabaret son dos amantes muy exigentes y muy celosos porque no te queda de otra más que hacer las cosas bien y a la primera ya que solo hay una oportunidad. Tú sabes cuando no lo hiciste bien porque la risa no cayó en el momento en el que la gente se tenía que reír o el aplauso no sale del espectador.

XÑ: En momentos donde parece que se privilegia más la apariencia que el talento en la televisión, cuéntanos de tus estudios de actuación, cine y dirección.
DP: Empecé a estudiar grande, a los diecisiete años de edad, cuando salí de la preparatoria. Mi primera escuela fue la de la señora Emilia Carranza. Fui por un curso, nada más por curiosidad, y ahí empezó todo. Después hice audición en el Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa y quedé; lo cual fue aterrador, pero increíble. Aterrador porque yo no le había pedido permiso a mis papás; tenía muchos planes de vida que se tuvieron que cambiar. Luego estuve en el Taller de Perfeccionamiento Actoral del maestro Jiménez. Empecé a trabajar, quería seguir estudiando, así que me fui a Nueva York a vivir y a estudiar cine y dirección en la New York Film Academy. Dirección es algo que no he hecho hasta ahorita, pero tengo la fe y la convicción de que es lo mío; lo que pasa es que también la actuación se impone y es lo mío… estar en un escenario o un foro ¡me encanta! Gracias a Dios desde que salí de la escuela no he parado de trabajar, siempre ha habido algo maravillo que esté en mis manos, algún papel a desarrollar, algo que hacer y no he podido darle la oportunidad a la dirección, algún día me la daré…

XÑ: ¿Fue complicado tu paso hacia la comedia?
DP: No fue complicado en lo absoluto, en ningún momento; creo que fue demasiado fácil. Yo me veía recuperando el teatro clásico, haciendo obras muy importantes en el Teatro del Bosque y no, no fue así. Resulta que me invitaron a hacer una pequeña comedia, luego otra, otra, y empecé a hacer comedia en televisión, entré a XHDRBZ, a La Familia P. Luche y después en teatro también la hacía. Hasta pensé que era comediante; hubo un momento en el que ya me vendía como comediante. Luego me di cuenta que ser comediante es algo a lo que le debes tener mucho respeto porque ellos hacen todo desde cero, fabrican sus cosas y yo la verdad no sé hacerlo. Soy actriz que actúa comedia, que actúa cualquier género, pero que se me facilita la comedia. Yo sí necesito un guion, un texto, unas líneas y sobre eso me atrevo a crear. Efectivamente la comedia llegó fácil a mi vida y me di cuenta que difícilmente voy a hacer drama, esas tragedias griegas que tantas ganas tenía yo de representar, algún día, algún día, ja, ja, ja…

XÑ: Después de la comedia, ¿fue complicado regresar a los papeles dramáticos?
DP: Creo que no he dejado ni lo uno, ni lo otro. Efectivamente sí hubo un momento en el que me veían como comediante, pero nunca dejaron de hablarme para hacer drama. Ya saben, todas estas cosas como Mujer casos de la vida real y La rosa de Gudalupe en donde lloras, te azotas, te pega el marido, todo el mundo te maltrata, se mueren todos a tu alrededor y lloras otra vez. Nunca he dejado el drama y menos en mi casa, porque soy la drama queen de toda mi familia, ja, ja, ja… Afortunadamente he podido compaginar ambos y los disfruto con singular alegría y loco frenesí.

XÑ: Actualmente, ¿en qué proyectos te estás desenvolviendo y cuáles son tus planes?
DP: Estoy en la gira de los diez años de Odin Dupeyron, lo acompaño por amistad como un gran ornato; quise ser parte de su celebración. Me invitó a mí y a cuatro exalumnos de él. También participo en teatro, en Mentiras, tanto en la Ciudad de México como de gira por toda la República. Estoy en el proceso de una serie con el señor Ortiz de Pinedo. Esos son los planes actuales y futuros. No puedo hablar mucho porque se me pidió que callásemos boca, ja, ja, ja…

XÑ: ¿Cómo te defines hoy en día como mujer y actriz?
DP: Como mujer puedo decir que soy ¡muy feliz! Estoy bien con mi familia, tengo una perra maravillosa, un gato increíble. Me rodeo de gente extraordinaria. La gente que trabaja conmigo, la gente con la que tengo que verme cada día es gente bonita (hablo en cuanto a impecabilidad). Mis amigos son espectaculares. Tengo mi casa, mi trabajo y eso me hace muy feliz. Si hablamos como actriz, ¡soy más feliz! porque me encanta lo que hago. Hacer lo que te gusta y que te paguen, ¡uuff!, es lo mejor que te puede pasar. Creo que sí me hacen falta hacer muchísimas cosas: más cine, personajes más retorcidos; pero también soy una actriz feliz.

XÑ: ¿Cómo pueden estar al tanto de tus actividades nuestros lectores?
DP: De que me encuentran, me encuentran, ja, ja, ja… porque tengo una fan page en Facebook que es Dalilah Polanco, también tengo Instagram como Dalilah_Polanco, en Twitter @DalilahPolanco y mi página web es dalilahpolanco.net

Preguntas Xalapeñísimas

XÑ: Actualmente, ¿en qué te va “de peluche” en tu vida?
DP: Ja, ja, ja… me va “de peluche” en la vida. Estoy en un momento increíble, pasándomela muy bien, trabajando en lo que me gusta, recuperando la salud, portándome bien; todo va bien.

XÑ: Hoy por hoy… ¿por quién eres Eva?

DP: Hoy no estoy jugando el papel de Eva con nadie, estoy en un descanso de esos… jugueteos, ja, ja, ja…

XÑ: ¿Tienes alguna Querida enemiga?
DP: Oooiiiuh… no, no tengo ninguna querida enemiga que yo sepa, gracias a Dios, y Dios quiere que si tengo alguna no se manifieste jamás.

XÑ: ¿A quién le dices Mi destino eres tú?
DP: Ja, ja, ja… a mi mamá, ja, ja, ja… Yo creo que estoy destinada a tener el cordón umbilical el resto de vida y ¡con mucho gusto!

XÑ: ¿Sigues creyendo en El privilegio de amar?
DP: Por supuesto… amar es un privilegio maravilloso. Creo en el amor y que está en cada persona, en cada trabajo, en cada mascota.

XÑ: Para ti, ¿las Mentiras son un drama o un musical?
DP: Prefiero que sean en un musical porque las mentiras sí son un gran drama, no negocio con ellas, no me llevo con ellas y de verdad pierdes mi amistad por completo… a menos que sean cantando, ja, ja, ja…

XÑ: ¿Tienes en tu vida a Un tipo con suerte?

DP: El único tipo con suerte en mi vida se llama Cusco, es un felino hermoso que es el dueño de mi casa. Es un “tipo con suerte” porque en mi casa se hace lo que él dice y manda.

XÑ: ¿Qué te pone muy De buenas?
DP: ¡Coooomeeeeer! El planearlo con algunos amigos, con familia, hacer de comer en casa, ir a comer a un restaurante… La hora de la comida para mí es lo que más de buenas me pone y, por supuesto, abrir lo ojos cada mañana.

XÑ: En los momentos tristes, ¿quiénes son tus Cómplices al rescate?
DP: Héctor Sandarti, Mariano Villarello, Carlos Rivera y Omar Saik.

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