ALMA CERO

Agosto nos trae de regalo a una mujer que desde la espontaneidad ha hecho todo un estilo, pero como todos sabemos, detrás de aquello que se improvisa bien siempre hay años de preparación. Nos referimos a una actriz que combina dos elementos aparentemente disímbolos en la industria del espectáculo: belleza y comicidad. Ella es Alma Cero, quien nos deja conocer qué hay detrás de la actriz y de personajes entrañables como la desparpajada Rosa Aurora, como la conocimos en María de Todos los Ángeles, y por quien recibió múltiples reconocimientos.

Alma Cero realizó sus estudios de música, danza y taller escénico en el INBA, complementando su especialización con varios cursos en La Habana, Cuba. Fue invitada a tomar el Taller Especial del CEA de Televisa con maestros como Juan Carlos Colombo, Cristina Michaus, José Elías Moreno y Salvador Garcini.
Cursó algunos talleres de construcción de personaje e improvisación para debutar en la película La derrota y más tarde conducir su propio programa en la barra infantil de Canal 11, al lado de Oscar Goldy y Andrés Couturier.
Formó parte de la Compañía Nacional de Danza de 1993 al 2000, participando en obras como El cascanueces, Romeo y Julieta, Don Quijote, El lago de los cisnes y Carmina Burana, en escenarios como el Palacio de Bellas Artes, Teatro Esperanza Iris, Teatro Degollado y Auditorio Nacional.
En televisión ha participado en programas como La jaula, Festival Acapulco, No manches, Incógnito, Estrellados y Sabadazo. En telenovelas pudimos verla en Vivo por Helena, Clase 406, Mujer de madera, Alma de Hierro, Camaleones y La tempestad. En teatro ha participado en obras como Neurosis, Político de alcoba, Fiebre de sábado por la noche, Chicago, José el soñador, Orgasmos, Bésame mucho, Amoratados y El tenorio cómico.
En 2015 fue invitada a ser parte del programa de videos musicales El Naucalpan Son Machín, agrupación con la que lanzó su primer disco ese mismo año. También ha trabajado en varias empresas de doblaje.
Para completar esta diversa lista de proyectos, trabajó como directora artística y productora de la banda La Trakalosa de Monterrey, en algunos proyectos especiales; condujo el reality llamado Tumbaburros en Los Ángeles, California; y recientemente interpretó a uno de los personajes protagónicos del proyecto 3 familias.

XÑ: Alma, queremos comenzar haciéndote la pregunta obligada, ¿Alma Cero es tu nombre artístico?, ¿de dónde viene?
AC: Bueno, mi apellido es real… Mi papá tuvo seis esposas… No, no era mormón, era un loquillo, ja, ja, ja… y mi familia era la Cero, ja, ja, ja… ¡Broma! Fue un seudónimo que él se ponía porque era dramaturgo, escritor y director, entre otras cosas; así que cuando nacimos nos registró como Cero.

XÑ: ¿Cómo te defines como artista: predomina más la actriz, la bailarina, la productora, o simplemente la mujer de espectáculo?
AC: Yo creo que tanto la actriz como la bailarina son productoras de su propio arte…

XÑ: ¿Cuál fue la parte más fácil y la más difícil de descubrir, asumir y aprovechar tu vis cómica?
AC: Fue fácil porque se dio en un sentido natural y fue la comedia la que me eligió a mí, paradójicamente salvándome de momentos difíciles. Y se ha tornado difícil por el compromiso que encuentras en ella, ya que como ser humano sucede que pasas por momentos trágicos y tienes que seguir haciendo reír.

XÑ: La llegada oportuna de un personaje como Rosa Aurora en María de Todos los Ángeles fue determinante para tu despegue, ¿qué recuerdos guardas de esta serie y de tu trabajo con Mara Escalante?
AC: Sin duda la llegada de Rosa Aurora a mi carrera fue determinante. Yo llevaba toda la vida pisando las tablas de los teatros más importantes de la República Mexicana y algunos internacionales, pero fue hasta que hice María de Todos los Ángeles que Dios me dio la oportunidad de tener el escaparate de la televisión. Tengo recuerdos entrañables, sobre todo de la primera temporada. A Mara la conocía y admiraba desde antes, igual que a Carlos Cobos. Ariel Miramontes y yo nos conocíamos prácticamente desde adolescentes. Todo el elenco era de gente de teatro muy preparada y para mí fue un honor aprender de los mejores.

XÑ: ¿Qué lugar ocupa actualmente la danza en tu vida?
AC: Yo bailo todo el tiempo, ja, ja, ja… cuando cocino, cuando festejo, hasta para meterme a bañar… Creo que cuando una persona baila no puede sentir tristeza jamás.

XÑ: Los mexicanos somos un público asiduo a la comedia, pero no siempre reaccionamos bien cuando un actor que encasillamos en este género propone trabajos relacionados con el drama. ¿Qué opinión tienes de esto?
AC: Creo que, al contrario de las propuestas que se han dado sobretodo en televisión, el público mexicano es bastante exigente, y quien encasilla a los actores no necesariamente es él, sino los jefes de reparto y casting por temor a la respuesta del público al ver a su actor en otra faceta. Como ejemplo te puedo dar el de Homero Ferruzca, “Homerito”, interpretando al presidente Felipe Calderón en la serie de El Chapo; por fin le dieron la oportunidad de tener un personaje fuera de la comedia y mostró una calidad actoral excelente que el público agradeció.

XÑ: ¿Consideras que experiencias como las de El tenorio cómico son grandes retos que foguean a los actores en el arte de la improvisación?
AC: Ustedes lo han dicho… El tenorio cómico fue una gran oportunidad para mí en ese sentido, sobre todo por los compañeros con los que puedes retroalimentarte y de quienes aprendes, pero mi mayor reto para la improvisación fue estar en el programa Sabadazo pues eran cinco horas en vivo, divirtiendo y entreteniendo sin guion, solo escuchándonos entre nosotros y siguiendo las reglas de la improvisación. Cabe mencionar que mis maestros de improvisación fueron Alejandro Calva y Laura Luz.

XÑ: Y hablando de comedia e improvisación, ¿qué opinión te merece el creciente movimiento de stand up en nuestro país?
AC: Me encanta el stand up, tiene sus propias reglas y lenguaje. Creo que está de moda ahorita, pero tiene muchos años. Mi favorito es uno que vi en Netflix con Eddie Murphy en 1983 porque combina esas reglas con el talento del histrión. Así que está bien que los nuevos talentos traten de figurar en esta tendencia, siempre y cuando se sigan preparando y lo hagan desde la verdad, con calidad y respeto al público.

XÑ: Platícanos sobre tus próximos proyectos y compártenos tus redes sociales para estar al tanto de tu polifacética carrera.
AC: Acabo de leer el guion de una película que me han propuesto hacer y, por otro lado, acabo de montar y producir El show de las tres familias mexicanas, junto con Carlos Espejel, show inspirado en la novela que pudieron ver por TV Azteca. Si Dios quiere muy pronto estaremos en su estado haciendo reír y despidiéndonos de nuestra gran familia mexicana. Mis redes sociales son: Instagram, alma_cero; y Twitter, @Alma_Cero.

PREGUNTAS XALAPEÑÍSIMAS

XÑ: Hoy día, ¿quién es tu Romeo y quién tu Quijote?
AC: Al único que puedo considerar mi Romeo o mi Quijote es a Bruno, mi hijo. Es el único hombre por el que daría la vida o por el cual cabalgaría hasta la locura.

XÑ: ¿Qué cosas de las que pasan en tu vida te hacen decir: ¡no manches!?
AC: Cuando la gente no es agradecida, se victimiza o se queja de todo. Cuando no agradece que tiene tantas bendiciones y no celebra diario la vida… ¡¡¡No manches!!!

XÑ: Dejando tantito de lado a María, ¿a qué ángeles te encomiendas?
AC: Mis ángeles son mis padres: mamá, papá y mi “papastro”, quien fue mi padre durante veinte años.

XÑ: ¿Quiénes serían un par de ases en tu vida?
AC: En mi vida fueron muy importantes Francisco Martínez, mi maestro de ballet en los últimos años antes de graduarme. Fue el único que creyó en mí para llegar a ser una artista, teniendo todo en contra para lograrlo: problemas familiares, problemas financieros, sobrepeso, falta de autoestima, uf… ¡un sinfín de cosas! Me enseñó a ser fuerte y a que el mundo valía la pena mientras yo pudiera estar en el escenario. Y el otro as fue mi productor y amigo Alexis Núñez Oliva. Con él pasó algo similar, creyó en mí, en un momento bastante difícil donde ni yo creía en mí. Ahí aprendí a conducir, a improvisar por horas, a compartir con mucha gente y, lo mejor, a ser compañera y sacar el barco a flote.

XÑ: ¿Cuándo vale la pena ser una mujer de madera y cuándo es mejor tener alma de hierro?
AC: La dualidad siempre. Creo ser una persona que creció desde una mínima semilla y se pulió hasta volverse flexible y cálida como la madera, pero con un alma sólida como de hierro.

XÑ: Hoy por hoy, ¿crees más en la luna de miel para siempre o en la fiebre de sábado por la noche?
AC: Hoy por hoy… solo creo en el hoy por hoy.

XÑ: ¿Cuáles son tus 3 familias preferidas?
AC: Una, la familia que Dios me dio y donde nací; dos, la familia que he elegido tener y me he topado durante la vida; y tres, la familia que me acompaña, me apoya en redes y sigue mi carrera; tanto medios como seguidores.

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