BEATRIZ MAYA

Cuando se habla de que el tejido social se está desgastando en la sociedad, poco reparamos en el poder del arte y de la creación como agente canalizador de emociones, frustración e inhibidor de violencia. Arte que teje y desteje historias de vida como la de Beatriz Maya, quien desde la infancia y por influencia de su educación ha estado ligada al arte: “Nací en la ciudad de México hace 44 años. Estudié toda mi educación, desde kínder hasta preparatoria, en una de las primeras escuelas activas que iniciaron en México: Centro Educativo Albatros, en donde parte primordial de la formación de los niños eran las artes”.

XÑ: Beatriz, ¿cómo encuentras un punto de equilibrio en todas las actividades que realizas?
BM: Todas estos oficios que amo son totalmente sensoriales, el tacto, el gusto, la vista, así que en cada una de las prendas o platillos en los que me involucro va una parte de lo que estoy viviendo, sintiendo y que es necesario para mí expresar en ese momento; eso es lo que le da equilibrio a mi vida, que son parte integral de lo que yo soy, el medio por el cual me expreso.

XÑ: ¿Qué representó para ti decidirte a crear tu propia marca de objetos, prendas y accesorios tejidos a mano?
BM: Crear Sombrero de Bruja fue una necesidad, decidí que era momento de perder el miedo y exponerme a través de lo que hago. De esa manera la gente me conoce a través de mi trabajo.

XÑ: ¿Por qué se llama Sombrero de Bruja?
BM: Nuestro logo se explica de la siguiente manera: la bruja (yendo a algunos mitos, como mujer con conocimientos ancestrales, mujer de sabiduría) sentada en sus sueños (la luna), tejiendo sus ideas, anhelos entramándose puntada a puntada (representados por el hilo que sale del sombrero), creándose ella misma, siempre en un ciclo de autocreación continua y eterna, sin límites. Eso es Sombrero de Bruja.

XÑ: Platícanos sobre tu responsabilidad social al incluir personas de la tercera edad que trabajan desde sus casas y en los tiempos en que ellas decidan.
BM: El tejido es un oficio muy olvidado por la enorme demanda de productos que hay en el mercado, cada vez todo está más industrializado; y es uno de los más perjudicados por esto. La mayoría de las mujeres que tejen son adultas mayores muy olvidadas de cualquier beneficio social. Se le llama “jubilación” al momento en el que la sociedad decide que ya no son aptos para trabajar, producir. Los enviamos a sus casas a la inactividad y, en su mayoría, sin ingresos económicos para vivir la supuesta etapa de júbilo que deberían vivir. A esas mujeres que solo saben tejer lo que aprendieron me dirijo yo, creando patrones de prendas contemporáneas, modernas, que puedan insertarse en un mercado actual. Yo las proveo de material y ellas tejen lo que yo les pido, generándose un ingreso y siendo útiles. Trabajan en sus propios espacios, así pueden combinar su “empleo” con su vida personal.

XÑ: Por último, cuéntanos tus proyectos para el 2018.
BM: El 2018 es un año importante para Sombrero de Bruja. Mi producto estrella, el Sazonador Artesanal Sombrero de Bruja, está en pleno crecimiento y expansión. En este año que está por comenzar entramos en grande en varios estados de la república y probablemente nos extendamos fuera del país, lo cual me emociona muchísimo porque es con esos ingresos con lo que financio la parte de responsabilidad social de mi empresa, trabajando con los adultos mayores, ya que yo compro todo lo necesario para la realización de una prenda, pago la mano de obra y recupero mi inversión hasta la venta de la misma.

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