ANTONIO PÉREZ GONZÁLEZ ÑIKO

Este mes rendimos un merecido homenaje al maestro Antonio Pérez González, “Ñiko”, dueño de un trazo propio y coleccionista de miradas a través de innumerables carteles. Nacido en La Habana, Cuba, y naturalizado mexicano, ha retratado la historia contemporánea de la cultura y la actividad artística en Xalapa. Sus trabajos han alcanzado reconocimientos importantes que lo sitúan entre uno de los diseñadores con mayor trabajo en la especialidad de cartel.

XÑ: Maestro, ¿cómo se dio su llegada a Xalapa y qué lo retuvo en esta ciudad?
APG: En 1981 fui invitado por el Instituto de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana a impartir un curso de diseño gráfico. Después, en 1988, se concretó mi visita para hacer una exposición en la Galería Alva de la Canal y desarrollar un curso en la Facultad de Artes Plásticas de la referida universidad. Inevitablemente la actividad desplegada en la ciudad de Xalapa, cultural y sobre todo la gráfica, además de su encanto y su gente me atraparon. Comencé mi trabajo de maestro y profesional. Conocí personas que se convirtieron en amigos.

XÑ: ¿El cartel en el trabajo gráfico, por su capacidad de síntesis, podríamos compararlo con la poesía en los formatos literarios?
APG: Creo que el cartel es la actividad gráfica más placentera y cercana al llamado arte. Es una manera de expandir la creatividad y la imaginación. Es el producto necesario para llenarse del hambre de hacer. Cada trabajo es un reto a cambiar lo que uno mismo hace y ha hecho. Claro que es poesía visual. Nos vuelve sensible al mundo que vivimos. Y lo mejor, queremos mostrarlo a partir de ideas que pueden compartirse con otros. En mi realidad no me preocupa ese llamar de “ser artista”. Siempre digo que soy creador de imágenes e ideas. Se necesita sorprender y enamorar al observador. A ese que espera algo diferente y bello. Lograrlo es todo un reto, constante. Me gustaría que todos pudieran vivir en un mundo hermoso, repleto de esa poesía que te brinda el disfrutar de la vida. Todo lo que nos rodea está cargado de actividad sensible. Nuestro papel es darle otra imagen y volverlo diferente. Si sorprendemos con nuestra creación seremos felices eternamente puesto que nuestro trabajo queda para la historia y el recuerdo.

XÑ: ¿Cómo define su relación y vocación con la docencia?
APG: Ser docente es una responsabilidad que a medida que transcurren los años esperamos que haya más compromiso por parte de los jóvenes, para darle más sentido a lo que hacemos. El sistema de enseñanza es ya obsoleto y muchos maestros y directivos se mantienen sin proponer cambios que ayuden a esta nueva y diferente realidad. El conocer cada vez es más amplio y casi infinito. Hay mucho que aprender y practicar. Ocurren muchas cosas que te asombran y que necesitamos para mantenernos en ese nuevo sitio en que la vida nos coloca. Aprender cada vez se hace más basto. Eso es lo que trato de llevar a los estudiantes que confían en lo que les proporciono: cambiar la relación con la creación y nuestra realidad en la búsqueda de la belleza que nos brinda el diseño gráfico.

XÑ: Después de recibir galardones, ¿qué hace un artista para mantener su capacidad de asombro, el hambre en la mirada y la simplicidad en su búsqueda?
APG: Hay que armarse con un ropaje que no se puede cambiar, a pesar de lo que sea: la modestia. Entender que siempre podemos aprender y de quien menos lo esperamos. Los jóvenes, la naturaleza y la propia vida día a día nos enseñan mucho. Alrededor nuestro se forma un mundo de valores que hay que poner a prueba y respetar. Para poder ofrecer algo que aporte a los demás tenemos que conocer y mucho, ser poeta de lo que hacemos. No importa la actividad a la que nos dediquemos, hacer cada una con la pasión y el amor que se nos presente. Todo sirve a nuestro alrededor. Nosotros tenemos la obligación de volverle bello y más útil. No asustarnos porque algo no se porte como esperamos. Ayudar a hacerlo más posible y mejor es nuestro papel cotidiano.

XÑ: ¿Qué proyectos tiene en puerta?
APG: Para el próximo año cumplo 77 años de vida y estoy trabajando 77 carteles nuevos para compartirlos en una exposición. En el 2021 cumpliré 80 y me gustaría mostrar la mayor cantidad de los 800 carteles que espero tener para la celebración de esa importante y maravillosa fecha. También seguir escribiendo; poder disfrutar de la actividad creativa literaria sería un indispensable premio para mantener ese otro proyecto de vida.

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