LORENA ORTEGA SÁNCHEZ CASAS

Este mes nuestra invitada es la xalapeña Lorena Ortega Sánchez Casas, quien a través de su trayectoria ha tenido múltiples logros, cursos y presentaciones como la Gala México Baila Así 2015 en el Lunario del Auditorio Nacional, la Beca de Creadores Escénicos FONCA 2015 y su participación como solista flamenca en Jarocho. Lorena siempre ha practicado variantes de la danza como el clásico español, la danza regional mexicana y principalmente la danza flamenca.

XÑ: Lorena, ¿cómo plantearías tu relación con la danza?
LOSC: Es una necesidad profunda a la cual he decidido escuchar. Me parece que cuando logras conectarte con el cuerpo y entiendes cómo a través de él puedes expresarte danzando difícilmente puedes dejarlo. Al contrario, se inicia un camino de búsqueda interna y a la larga te das cuenta que la danza se vuelve tu cómplice y compañera de vida. Creces con y a través de ella, y también tu propia danza va madurando. Es una relación de ida y vuelta, tú le das a la danza tus experiencias, tus emociones y tu sentir, y ella te devuelve una fuerza vital y una energía maravillosa.

XÑ: Cuéntanos de la manera en que te fuiste adentrando en la danza flamenca.
LOSC: El primer acercamiento que tuve fue en el 2004 con la maestra Mónica Carrera; con ella aprendí “las sevillanas” y un par de rumbas. Tres años después tuve la fortuna de conocer al maestro Gabriel Blanco; a partir de ese encuentro dimensioné la magnitud del flamenco. Él me dio las bases y me contagió el amor por el arte flamenco, no solo por la danza, sino también por el cante y la guitarra; aprendí a valorar esa relación tan íntima que existe entre estos tres elementos y me volví una apasionada del flamenco. Seguí mi formación con él durante cinco años y, a la par, cada vez que podía viajaba a tomar cursos con bailaoras mexicanas y artistas que vinieran de España. En 2010 conocí Andalucía y tomé cursos con figuras internacionales. Hasta la fecha intento tomar uno o dos cursos al año. El flamenco le ha dado un sentido a mi vida.

XÑ: ¿Qué has encontrado en el flamenco que no encontraste en otras danzas?

LOSC: La elegancia, el porte; esa combinación de fuerza, sensualidad y sutileza característica en sus movimientos. La complejidad de su técnica. El ritmo. La relación imprescindible con el cante y la guitarra. Su historia. Sus contrastes. Los brazos como alas y escudos; las manos como adornos y embrujos. El zapateado y su relación directa con la tierra. El flamenco es una danza que me permite conectar con emociones muy jondas y también con la alegría de celebrar la vida.

XÑ: ¿Por qué recomendarías la práctica de la danza, y en particular del flamenco, como actividad física?
LOSC: La danza es divertida y estimulante, incrementa tu propiocepción, genera disciplina, te relaciona con tu cuerpo de manera sensible y sana, otorga flexibilidad y tonicidad muscular, te ayuda a apreciar la música, el espacio y el tiempo de forma distinta. Te fortalece. Además estimula la mente, ejercita la memoria y potencia tu creatividad; es un lenguaje. El flamenco tiene técnica rigurosa que fortalece todo el cuerpo, especialmente las piernas y los brazos. Es complejo, incrementa la coordinación, pone a trabajar tu mente a mil por hora. Tiene una amplia gama de estilos de música (palos flamencos) y esto, además de entrenar el oído, permite trabajar con todo tipo de emociones: alegría, tristeza, enojo, amor, desdén, anhelo, sensualidad, coraje, gozo. Bailar flamenco ejercita el cuerpo y la mente pero, sobre todo, nutre el alma.

XÑ: ¿Dónde se pueden dirigir nuestros lectores para aprenderla y contactarte?
LOSC: Pueden acudir a La Roja, ubicada en Victoria #150, colonia Centro. Los horarios son de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 21:00 horas; los sábados de 10:00 a 14:00 horas. También pueden hacer contacto a través de la fanpage de La Roja; o directamente conmigo al 2289-79-13-09. Admitimos niñas de seis años en adelante y tenemos grupos para adultos.

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