NAOLINCO

Por Rafael Campos

Septiembre es un mes ideal para hablar de un municipio como Naolinco, pues muy pocos saben que, además del Bajío de la República, lugares como este fueron escenario de pasajes e incidentes independentistas, de rebeliones y conspiraciones que se dieron en el terreno local y que colocaron a esta tierra, en épocas de don Miguel Hidalgo, en el cuadro de honor de los pueblos patrióticos de México.
El nombre de Naolinco, considerado vestigio importante de la cultura totonaca, proviene de los vocablos nahui que en náhuatl significa cuatro, ollin que significa movimiento del sol, y co que significa lugar, formando esto El lugar de los cuatro movimientos del sol. Su nombre completo, Naolinco de Victoria, se debe a que el general Guadalupe Victoria tuvo su cuartel en la región durante la Independencia.
Situado en una terraza natural a 1605 metros sobre el nivel del mar, Naolinco ofrece una inigualable vista panorámica del Cofre de Perote, el Pico de Orizaba, la Sierra Madre y la vertiente del río Actopan. Por razones como esta, ya el trayecto es una muy buena opción para hacer turismo.
Ubicado a 32 kilómetros de Xalapa, es decir, a unos cuarenta minutos, nos espera con sus casas coloniales y sus grandes calzadas flanqueadas por todo tipo de comercio peletero, ya sea de gusto tradicional o vanguardista.
Si después de algunas curvas llegamos con hambre, Naolinco está para “chuparse los dedos” con su comida española con influencia prehispánica: cecina, queso, chorizo, mole, chiles rellenos, pan en horno de leña y los tradicionales licores de naranja y uva son algunos de los platillos y bebidas que podemos encontrar; eso sin contar las tradicionales cocadas y los dulces de pepita, leche y jamoncillo que son verdaderas y coloridas obras de arte.
Este mes celebran la fiesta patronal en honor de San Mateo Apóstol. Una de sus atracciones principales es la Danza de Moros y Cristianos que convoca a cientos de personas. En ella, los hombres usan máscaras talladas en madera y disfraces diversos para escenificar una batalla campal conocida como “La Negreada”, acompañados por el sonido del tambor y la flauta de carrizo, en distintos puntos de la ciudad.
Además, a lo largo del año cuentan con varios eventos como las Fiestas de Primavera en mayo, con desfiles de carros alegóricos, disfraces, bailes y eventos culturales; la fiesta de Todos Los Santos, con “La Cantada” y muestras de altares; y los festejos al único beato del estado de Veracruz, nacido en Naolinco, Ángel Darío Acosta Zurita.
¿Y cómo irse de este hermoso lugar sin visitar su legendario mirador? Todo esto, más la calidez de su gente, lo abundante de su cultura y lo generoso de su clima nos espera en Naolinco. Conozcamos las maravillas que tenemos al alcance de nuestra mano, joyas que abundan en el extenso mapa del turismo veracruzano.

Fotos:
H. Ayuntamiento de Naolinco

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