¡QUIUBO RAZA XÑ!

Por Yolanda González

El quiubo que tanto se utiliza para saludar significa qué ha habido, cómo estás, qué hay. Así que comenzar con un quiubo es muy adecuado por ser un mes muy especial y saludador.
Es un año más de nuestra revista XÑ, única en su presentación, y además es el mes de la raza la cual se refiere a los grupos en que se subdividen los seres humanos de acuerdo con diversos sistemas de clasificación como color, tamaño, piel, cabello, estatura, peso, forma de la cabeza, cara, órbitas, forma de la nariz… bueno nada más faltó también grosor de la cartera, lo que en estos momentos sí tiene razón de discriminación.
En esta clasificación entran hasta los genitales y una palabra para mí desconocida: esteatopigia (que cuando la leí se me hizo bastante feita y al saber su significado se me hizo fea totalmente) que signfica cantidad de grasa en las nalgas, la cual en ocasiones es en cantidades excesivas.
Lo citado anteriormente es la forma de organizar el trabajo de XÑ: en grupos ya que todos necesitamos de los conocimientos de los demás y posteriormente en subgrupos de redactores, articulistas, fotógrafos, entrevistadores, colaboradores, dirección, patrocinadores, etcétera.
Sin embargo, las razas no existen, ni biológica ni científicamente. Los hombres por su origen común pertenecen al mismo repertorio genético; las variaciones que podemos constatar no son el resultado de género diferente y como lo dice José Marín González: “si de razas se trata hay una sola raza, la humana”.
Y la revista XÑ siempre ha sido humana ya que muestra mensualmente el lado humano de los humanos, permitiendo participar de la cultura y eventos que suceden en nuestra ciudad y permitiendo compartir la idea de José Vasconcelos Calderón, Secretario de Educación Pública (1921-1924), dándonos a conocer la Raza de Bronce, esa raza XÑ, fuerte, alegre, culta, en donde se aglomeran todas las razas sin distinción alguna para construir una civilización orgullosa de ser XÑ, en donde encontramos el compartir conocimientos en la vida diaria y eso es la inteligencia: demostrar que lo que se aprende se aplica adecuadamente cuando la situación lo requiere.
Vasconcelos creó esta idea para mejorar la moral cultural de la “raza oprimida” y dar optimismo hacia al futuro, desarrollando una “raza cósmica” o “raza de bronce” que engloba el concepto de nacionalidad mundial aduciendo que los latinos tienen sangre de tres rangos: europea, amarilla y negra; por lo que no existe razón para la discriminación, quiubole.
XÑ es así, no hay diferencias, no hay discriminación, existe amor a su quehacer diario, son hermosos en sus sentimientos, grandes en su creatividad y humanos. Así que felicitar a la raza de XÑ es muy fácil, es alegrarse de que estén presentes en nuestro espacio y es agradable descubrir que pertenecen a la raza.
¡Felicidades XÑ por pertenecer a la raza de bronce o cósmica y por ser tan universales como somos!

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