LAS DISTINTAS FORMAS DE ASUMIR LA PATERNIDAD EN EL CINE

Por Roberto Jiménez y Alicia Flores

Los padres viven bajo un sólo propósito: darles a sus hijos la oportunidad de tener mejores condiciones tanto económicas como educativas. Tal es el caso de la película Una vida mejor, protagonizada por Demián Bichir, que refleja la vida de un inmigrante ilegal que vive en Los Ángeles; él es un hombre honesto cuyo único propósito es dejarle un futuro mejor a su hijo.

A veces el esfuerzo debe ser doble para un padre cuando el hijo requiere mayor atención debido a un problema de salud como en la película Padre e hijo. Esta historia presenta la vida de un padre joven que intenta construir una relación con su hijo a quien conoce por primera vez cuando ya es adolecente. A causa de un nacimiento traumático Paolo está físicamente discapacitado.

La paternidad no siempre se presenta con la consanguinidad como único lazo entre padre y un hijo, en muchas ocasiones el padre es aquel que dirige, enseña y le ofrece amor incondicional a su vástago. Un ejemplo de esta situación es la cinta que dirige Kore-Eda Hirokazu: De tal padre tal hijo. El protagonista, Ryota Nonomiya, es un exitoso hombre de negocios obsesionado con el dinero que descubre que al nacer su hijo biológico ha sido cambiado por otro bebé. Tiene que tomar la decisión que cambiara su vida: elegir entre su verdadero hijo o el que crió. Esta historia nos adentra en intensos cuestionamientos acerca de la paternidad.

Se dice que la familia no se escoge pero en ocasiones sí y sólo el amor decide cuál es el hogar perfecto sin importar lo social o lo económico. Este es el caso de la cinta mexicana de Gustavo Loza, La otra familia. Narra la historia de Hendrix, un pequeño de siete años que tras ser abandonado por su madre es encargado a una pareja homosexual. Pero hay otra familia que busca comprarlo de manera ilegal, aprovechándose de la difícil situación que vive su madre quien es internada en un centro de rehabilitación. En realidad Hendrix se siente a gusto con la pareja homosexual, con ellos descubre el amor y el cariño que no tenía en casa y es en donde encuentra su verdadero hogar. Aquí aprendemos que no siempre padre es el que engendra sino el que cría, como dice el viejo refrán, y también asimilamos que las preferencias sexuales no tienen nada que ver con el cuidado que pueden ofrecerle a un niño, muchas veces mejor que el del verdadero padre.

Pero no todos pueden ser padres ejemplares. En ocasiones su infancia pudo ser dura y cruel, lo que marca su vida para siempre, y muchas veces puede que no se hayan superado traumas del pasado. Aquello hace que no estén preparados para asumir su paternidad y afecten a sus hijos cometiendo errores que permanecen en la memoria por siempre. Un ejemplo de esto es la película Submarino. En ella se ve como un padre herido por el pasado deja desamparado a su hijo y no le importa mucho el daño que le puede ocasionar.

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