MAMÁ, ESTOY ABURRIDO

Por Rafael Campos

Es el mes de junio, así que abordaremos un tema que a los niños les inquieta pero a los padres ¡les da espanto!: que se aburran los niños.
Esta frase, tan temida, es una de las más oídas durante la época de vacaciones, pero también los fines de semana, entre semana y a cada rato. Nos enfrentamos a un niño que está aburrido e inmediatamente queremos hacer algo, ¡lo que sea!, como si el aburrimiento fuera una enfermedad mortal.
Lo malo es que a veces en el remedio provocamos una nueva enfermedad. Esto pasa cuando, con tal de que estén entretenidos, los depositamos frente a la computadora o cedemos a los caprichos más dañinos y absurdos con tal de quitarnos esa especie de culpa que nos da que los niños se aburran.
Este es uno de los motivos más importantes por los cuales los niños no desarrollan su umbral a la frustración y mucho menos su imaginación.
Así que, para empezar, hasta ahorita nadie se ha muerto de aburrimiento y, por otra parte, piénselo dos veces antes de quitarle con lo que sea el aburrimiento a sus hijos.

¿Por qué se aburre?
Casi todos los padres se preguntan con frecuencia por qué sus hijos se aburren si tienen más juguetes de los que caben en su habitación. El problema es que con tantas actividades y juguetes los niños de hoy en día apenas si fomentan la creatividad, con lo que no saben cómo ocupar su tiempo libre. Tienen muchas cosas materiales pero no las valoran. Cuando se cansan de un juguete piden uno nuevo. El problema es que la mayoría de padres les concedemos el capricho y se lo compramos. Sin embargo, su felicidad no aumenta y sus deseos de tener más continúan. Y es que con lo material no se satisfacen sus necesidades psicológicas.

Alimenta su imaginación
• Sentarle a ver la televisión no es la solución. Aunque es muy positivo emplear cierta parte del día en ver alguna película o serie educativa no conviene que los niños se pasen el día “pegados” al televisor.
• Debes conocer sus intereses y gustos para poder proponerle ideas alternativas. Inicialmente podemos sugerirle alguna y empezarla con él, pero luego se le debe dejar solo para que gradualmente vaya aprendiendo a tener iniciativa.
• Aunque estés deseando recostarte y “descansar” de niños, contar con actividades familiares donde ellos también puedan elegir son un inicio para incentivarles a expresar sus propios gustos e ideas.
• Invita a un amiguito o familiar de su edad para que juegue. Cuantos más niños sean, más juegos y actividades inventarán y más se divertirán.
• Fomenta su imaginación mediante cuentos y ayúdale a crear sus propias historias y a recrearlas con lo que tengas en casa.
• Estimula los entretenimientos creativos y las manualidades. Los juegos actuales entretienen de golpe pero no se mantienen en el tiempo.
• Enséñale que el tiempo es muy valioso y que es útil emplearlo en aquello que más nos beneficie.

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