Me describo como un estudioso del humor. Él llegó a mi vida, supongo que por ser gemelo, ya que casi siempre la primera impresión que causan dos caras iguales es de risa… Lamento que los teléfonos celulares no tengan aún una aplicación de ouija para poder comunicarme todos los días con mi difunto hermano Benjamín.
Estudié derecho porque mi padre era abogado y me indujo a ese estudio. Lo cursé en la UNAM, pero no me siento muy puma… más bien soy un hombre sencillo, pero con mucha suerte. En toda carrera los amigos son importantes, cuando les sirves; si no les sirves no logras amigos.
Políticamente soy decente, por eso he fracasado en mis intentos. Mi hermano decía que “para ser político hay que ser ojete”, si no te quedas en la medianía. Sin embargo, creo que soy bueno para conciliar porque tengo 52 años de casado…
Nada me quita la sonrisa de la cara, salvo el orgasmo, ya que en general al que le gana la risa se le duerme el interés.
Aspiro a que mi mejor legado sea que me recuerden por el humor y por mi proyecto sobre voluntad anticipada y muerte digna como derecho constitucional para México y Veracruz.
Y por si les sirve de algo saberlo mi comida preferida es la sopa de chayotextle; mi libro, Cien años de soledad; y mis películas, Emmanuelle I y II; ya de bebida, pues, el mezcal de Oaxaca, lástima que ha alcanzado precios inaccesibles.
Me siento y soy xalapeñísimo desde que me parió mi madre. Los chistes de naolinqueños los cuento porque los aprendí de uno de ellos: Toño Escobar Ladrón de Guevara; y siempre me causaron mucha gracia… él los contaba muy bien.
Soy tan xalapeño que si tuviera que contar una historia de ficción para explicar la falta de una de las torres de la catedral diría que el arquitecto que la hizo se arrepintió de terminarla porque la vio horrorosa -tal como es- y que lo mejor del templo es, precisamente, lo que no tiene… ¡Qué mejor muestra de amor por mi tierra que hablarle con la verdad!
Mi nombre es Magno Garcimarrero Ochoa y me gustaría que mi epitafio dijera: Sonríe caminante que estás ante la tumba de un hombre que se murió de risa.

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