Soy José Luis Ferez… y pocos saben que pasé un año en la licenciatura en Administración de Empresas o que soy licenciado en Derecho por la Universidad Veracruzana; tal vez porque he dedicado mi vida a otra forma de hacer justicia… a otra estética, a otra causa igual de legítima… me refiero a la moda.
Como diseñador de modas, hay mucha tela de donde cortar para relatarles una carrera que va más allá de los cuarenta años, de los cuáles los últimos diecisiete me he vuelto xalapeñísimo como los más…
Así, he incursionado como diseñador en desfiles de modas, ferias, carnavales, certámenes de belleza; casi todos celebrados en los municipios de Veracruz, algunos de Oaxaca, Chiapas, Quintana Roo, Estado de México, Puebla y Tlaxcala.
Tijera, recorte, rumor, envidia, en todos lados hay; pero lo mejor es estar atento y trabajando, porque también en este camino hay amistad, lealtad, aliados y amigos… Por eso las tijeras es mejor usarlas para trabajar que para recortar gente. El trabajo es lo que al final va a hablar por ti, te va a recomendar y va a hacer que permanezcas por muchos años vigente. Así que hay que conservar la humildad, la capacidad de aprender constantemente y de poder reinventarte siendo tú mismo, es decir, más que cambiar, evolucionar.
Tal vez es todo esto lo que me ha permitido participar durante 38 años en los certámenes de belleza más importantes de México: Señorita México, Nuestra Belleza México, Nuestra Belleza Veracruz, Señorita Turismo Veracruz (del cual fui director durante cinco años), así como en Miss Earth (donde también colaboré en la dirección general durante el periodo 2015-2016).
En concursos internacionales he obtenido premios en los certámenes de Miss Universo y Miss Hispanidad (que se celebra en la ciudad de Miami), así como en la Feria del Café en Colombia y concursos celebrados en España y en Asia.
¿La vida es una pasarela? Definitivamente y hay que caminar en ella con seguridad, orgulloso de lo que eres, pisando fuerte para mostrar con orgullo la innovación o la remembranza, la propuesta aventurada o la versión más clásica, pero siempre con un sello personal. Eso es lo más complicado, no solo en la moda, también en la vida: poner tu sello; y yo creo que lo he logrado sin proponérmelo, pero sí con pasión, con honestidad y con mucho esfuerzo en cada uno de mis diseños.
Ese el reto: diseñarnos una vida a la medida, un sueño del color que lo queremos, y no ponernos un saco que no nos quede, ni un vestido que no te vaya. La vida es muy corta como para no vivirla de gala.

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