AÑO NUEVO… ¿VIDA NUEVA?

Yolanda González

Este slogan que es muy utilizado a fin de año siempre ha llamado mi atención ya que me da la impresión de que el año es el responsable de cómo nos vaya.

Del 2014 se quejan todos o la mayoría; es común escuchar decir `fue un mal año, qué bueno que ya terminó, espero que este sea mejor´. De acuerdo, fue un año sangriento, deshonesto, fraudulento, mentiroso, problemático, lleno de actos negativos, robos, engaños, desesperanza; sin embargo, es muy importante darse cuenta que el año está compuesto por días y que no es culpable de las actitudes que hoy toma el hombre quien es el responsable de lo que pasa, llámese gobierno, sociedad, no ejercer los valores, olvidarse de ser una persona cuya meta en la vida es la felicidad, perder la fe y además se suma la negatividad, el utilitarismo, hedonismo, personalismo y todo aquello que hace que el hombre pierda su identidad como persona cada día del año.

2014 también fue un buen año ya que hubo actos bondadosos que ignoramos, amistades que estuvieron presentes en la vida, amor que se dio y se supo recibir, perdón y belleza en el entorno. Lo más importante es que el 2014 dejó con vida a muchos de nosotros. Hubo llanto pero también risas, enojos pero también reconciliación y alegrías y si hubo momentos de frustración y coraje tú lo solucionaste lleno de amor cada momento.

Aun quejándose tanto todos están apurados comprando regalos y mucho vino, llenándose de compromisos y fiestas. No pueden faltar las uvas que se atragantan en la garganta y se tragan casi como cápsulas por lo que los deseos no se piensan, las uvas no se digieren y mucho menos hacen digestión. ¿Por qué no se da un momento de reflexión sobre lo que se ha hecho? Esto nos ayudaría si nos atrevemos a ser honestos y a darnos cuenta de nuestras actitudes que pueden mejorar nuestro ansiado 2015.

2015 llega con muchas felicitaciones y grandes expectativas. Se debe aprender de los errores pasados para hacer todo con nuevas actitudes. Vamos a vivir la realidad con dignidad y esperanza; seamos realistas y no estemos construyendo castillos en el aire. Podemos establecer un hábito de felicidad y no llevar una callada desesperación, como dice Thoreau, vivir una realidad a pesar de toda la desilusión que el entorno nos dio por las actitudes del hombre, por lo que cada uno de nosotros podemos luchar por ser felices si sabemos perdonar, tenemos esperanza, somos caritativos y nos esforzamos por ser mejores personas, por tener un sentido de paz y satisfacción, por buscar dentro de nosotros lo que nos causa disgusto y desilusión y no recurrir a justificantes para no ser felices.

Vivir es crecer y el crecimiento es gradual, lo da el año y también nos da la beatus que en latín significa felicidad. La beatitud es un desafío, un logro y promete la felicidad; lo podemos lograr cada uno de nosotros para que en el 2015 seamos felices, si aceptamos el reto de ser auténticos y amar aceptándonos, acercándonos a los demás con positividad, estando dispuestos a ser amados y amar, ser en verdad uno mismo y vivir el presente.

¡Muchas felicidades! Que Dios siempre esté con cada uno de ustedes, que la fe y la esperanza los acompañen y que disfruten toda la belleza del año recordando que lo negativo lo crea el hombre y no el año. ¡Feliz 2015!

Si quieres hacer feliz a alguien que quieres mucho, desde hoy sé muy bueno, en vida hermano, en vida.
Si quieres dar una flor, no esperes a que se muera, mándala hoy con amor, en vida hermano, en vida.
Si deseas decir te quiero a la gente de tu casa, al amigo cerca o lejos, hazlo en vida hermano, en vida.
Te verás muy muy feliz si aprendes a hacer felices a los que conoces, en vida hermano, en vida.
No visites panteones, ni llenes de flores las tumbas, llena de amor corazones, en vida hermano, en vida.


Ana María Rabatté

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