HABLEMOS DE BULLYING

Por Fernanda Denisse González

¡Hola amigos xalapeñísimos! Pensando en ustedes les presento esta nueva propuesta que estoy segura les encantará, ¿listos?
Su nombre era Angie y tenía doce años de edad. Vivía en Monterrey, Nuevo León y estaba en sexto grado de primaria. Se caracterizaba por ser muy poco sociable e introvertida, pero era buena niña. Por las tardes ayudaba a su mamá en los quehaceres de la casa y vendía galletas en el mercado, pero un día la encontraron ahorcada en el patio de su casa. Se suicidó. No aguantó el bullying que sufrió en la escuela, donde la humillaban por ser humilde y trabajar en el mercado. Era acosada todos los días. Angie empezó a faltar a clases pues ya no quería ir a la escuela; se lo dijo a su mamá y a su tía, pero no le hicieron caso. Esta situación es real, sucedió el ocho de marzo de este año.
En nuestro país más del sesenta por ciento de los suicidios de la población juvenil son por bullying; mientras que en España la mayoría de los jóvenes sufren cyberbulliyng. En Finlandia ningún joven tuvo que morir para que esto se combatiera; al contrario, el noventa por ciento de los colegios tiene clases dedicadas a este tema. La especialista en violencia escolar, Rocío Alonso Rubio, dice que México ocupa el primer lugar a nivel internacional en bullying escolar. Muy trágico ¿verdad?
El bullying anteriormente solo era en la escuela, pero ahora con la tecnología te sigue hasta tu casa y desde ahí te ataca también. Además lo sufren todas las personas, no importa la edad que tengan.
Yo he visto de frente al bullying. Cuando entré a tercero de kínder me excluían por ser la niña nueva, pero mis papás se dieron cuenta y me ayudaron. En primaria también pasé uno que otro trago amargo, pero ya no permití que me afectara. Incluso en secundaria algunas niñas no me hablaban por ser diferente; hubo una chica que no quiso mi amistad porque me gusta hablar de libros. ¿Lo pueden creer? Claro, su decisión es muy respetable.
Yo superé los problemas gracias al apoyo de mis padres y ahora solo siento pena por los chicos que bullean a otros, porque sé que tienen algún problema en casa. Así es, el bullying inicia en casa: ya sea que el padre maltrate a la mamá o viceversa, o los papás maltratan a los hijos o no les hacen caso y compensan ese vacío llenándolos de cosas materiales. Creo que la mayoría de los papás quiere lo mejor para sus hijos, pero también hay quienes se van por el camino fácil cambiando tiempo por regalos. Papás, ojo, los hijos son su reflejo.
Chicos, si tienen algún problema coméntenlo con su familia o con algún maestro, seguro alguien los escuchará y los apoyará. No se queden callados.
Soy Fer Denisse y recuerden que la vida es ¡xalapeñísimamente hermosa! Bye, bye.

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