¿CÓMO ELEGIR LOS ALIMENTOS CORRECTOS PARA EL LUNCH DE UN NIÑO?

Por Adela Libreros

La mayor preocupación de todo padre de familia es que sus hijos se encuentren bien alimentados; por eso, una de sus responsabilidades es crear buenos hábitos de alimentación para favorecer el adecuado crecimiento y desarrollo de sus pequeños. Esta misión es muchas veces frustrada por los tiempos de ambos padres o el desconocimiento de cómo balancear adecuadamente los platillos.
Sin lugar a dudas, todos los tiempos de comida son importantes; por eso debemos tratar de ofrecer a los niños en cada tiempo las porciones de acuerdo a su edad y de todos los grupos de alimentos.
Es aquí donde se complica la cosa: mientras los niños están en casa es fácil poder cuidar qué alimentos se les proporcionan y qué cantidades come de cada uno, el problema es cuando está fuera, por ejemplo, en la escuela. En los últimos años se ha tratado de regular el tipo de alimentos que se venden en las cooperativas escolares ya que no siempre son alimentos de la mejor calidad.
Esta problemática es algo a lo que como profesional me enfrento cada consulta, así que aquí mis recomendaciones para todos los padres de familia:
1. No dar dinero a los niños para el colegio. Un niño no necesita comprar en la escuela, podemos diseñar algo en casa que sea atractivo y sobre todo nutritivo. Si sacamos cuentas, los padres que dan veinte pesos al día a su hijo, al año le están proporcionando ¡4000 pesos de comida no saludable en su mayoría!
2. Poner cosas que contengan una fuente de energía adecuada y que además contemple muchos grupos de alimentos. Por ejemplo, un sándwich es un alimento completo si incluye pan integral, aguacate, jamón, lechuga y tomate porque incluye los grupos de cereales y tubérculos, grasa, productos de origen animal y verduras, respectivamente; si a esto le agregamos una taza de frutos rojos y una botella de agua natural se complementarán los otros grupos.
3. Que los platillos que incluyamos en su lunch sean coloridos y atractivos. Una frase muy conocida es “por la vista nace el amor” y es cien por ciento aplicable a los niños. Dentro de su descubrimiento del mundo los niños observan, tocan y después deciden probar; es por eso que debemos cuidar la presentación de su ensalada o plato fuerte.
4. No exceder las porciones de lácteos. Un niño no debe tomar más de dos tazas de leche al día o una de yogur. Los seres humanos no tenemos la capacidad de digerir esa cantidad de proteína, además de que estos productos son ricos en grasas y un niño tardará mucho tiempo en eliminarlas.
5. Evitar poner jugos o bebidas azucaradas. Es frecuente pensar que un jugo es un alimento saludable y más si es natural; por el contrario, es un alimento peligroso: una taza de jugo de 200 mililitros contiene aproximadamente diez cucharadas de azúcar sin importar su origen.
6. ¡Sorpresa! Siempre es grato recibir una sorpresa, a los niños les encantan. Puede ser incluir una notita o dibujo en su lonchera, un juguete, un caramelo pequeño como postre, etcétera.

Cada niño es diferente, cada uno tiene su propia personalidad, sus propios gustos y es bueno respetarlos poniendo límites y explicándole la importancia de un buen hábito de alimentación.

Contacto:
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